Cinematografía en
Latinoamérica: De la protoindustria a las acciones contrahegemónicas
Presentado por:
Yurani Rojas
Cada época está
signada por una serie de sucesos que se interrelacionan y se afectan de manera
mutua. Es así como una mirada hacia los últimos años del siglo XIX muestra una
región latinoamericana productora de materias primas, mientras
que algunos países europeos y los Estados Unidos se dedican a la manufactura,
que complementan con la tecnología, dando lugar a un crecimiento desbordado de la producción lo que a
su vez exige la búsqueda de nuevos compradores a través de intensos esfuerzos
por lograr la penetración comercial pero algunos Estados la obstaculizan
mediante la imposición de medidas proteccionistas mientras buscan nuevos
mercados y nuevos lugares para la extracción de materias primas dando lugar a la expansión imperial. Esta situación genera también un ambiente
propicio para el nacimiento de las ciencias de la administración, pues el
desorden de las industrias en la carrera hacia la modernización capitalista tras
la pretensión de la máxima eficiencia posible, requiere la optimización de los movimientos (tiempo y espacio) en el trabajo
del operario como lo propuso la administración
científica[1];
o, a través de la forma y disposición de los órganos que componen la
organización como lo concibió la Teoría Clásica. Mientras que la experimentación en la física, no solo reformula los conceptos absolutos de tiempo y
espacio y los muestra como relativos para el caso de observadores que se mueven
con velocidades cercanas a la de la luz, sino que también permite que se
obtenga el espectáculo del cine, afinando de ese modo la configuración del preámbulo del pensamiento modernista.
La industria cinematográfica tenía en su base la
película virgen como materia prima y la tecnología, compuesta por equipos y
procesos para la obtención del producto final. Ambos, la película virgen y los
equipos, eran fabricados en los grandes centros de poder hegemónico[2],
de cuya venta dependía la producción cinematográfica en cada uno de los demás
países. De la misma manera se fueron configurando las otras fases de la
industria como son la distribución, la exhibición y la comercialización. Puede
observarse una panorámica del negocio cinematográfico en la Figura 1. Todo este
es un proceso subalternizado en su capacidad de hacer fluir el capital y las ideas
e imágenes, generan un universo de
significaciones y prácticas simbólicas cotidianas, es decir, cultura.
Figura 3. Ejes y planos
potenciales de acción para el fortalecimiento del desarrollo productivo del
cine de la región latinoamericana
Esta industria nació entonces ofreciendo dos
opciones: una hegemónica determinada por las majors, que evolucionó en los
Estados Unidos y demarcó unos conceptos de calidad, modos de producción y
comercialización que se expandían buscando nuevos mercados y toda la
penetración posible en los existentes; y la otra, subalternizada, caracterizada
por una producción que aún permanece descentralizada, en zonas donde el nivel
de elaboración es diferente, creando productos de calidad incierta, lo que puede
definirla en una situación de protoindustria en la que subsiste la producción
de cine de los países latinoamericanos.Los momentos como los presentados en la década de 1930,
cuando la incursión del sonido en el cine permitió mostrar la
forma en que se relacionaban las gentes de los países latinoamericanos entre sí
y con el mundo, sus artistas, sus músicas, sus
identidades, y que se interpretan como inicios de la industrialización
en México, Argentina y Brasil; no alcanzan a serlo, pues Hollywood, atento al
movimiento de los mercados, lo convierte en oportunidad para su negocio y toma
las músicas tradicionales como la ranchera, el tango y la samba, a sus
intérpretes y actores, los guioniza, los filma y los difunde, como el caso de Carlos
Gardel y su música. Las condiciones para el rodaje de películas que ofrece el ambiente de Hollywood en California en los Estados
Unidos, facilitaban el establecimiento de los estudios de cine,
constituyendo un gran centro de producción industrial
de películas que manejaba economías de escala, pudiendo penetrar el mercado con
una sensible ventaja en número y espectacularidad, en los demás países donde la
cantidad de producción es aún, a todas luces, muy limitada. La evolución del lenguaje
cinematográfico, la consolidación de la división de los trabajos al interior de
la industria, la gama de efectos que facilita la aplicación de la tecnología, y
la reducción de costos a la que llevó la digitalización (que de paso proporciona cierta autonomía para la producción en
los países no propietarios de la tecnología sin que ello haya implicado la posibilidad
de alcanzar la proporción de rotación de la oferta hollywoodense), produce una
expansión del centro que fortalece la demanda, adquiriendo más riqueza y ocasionando crisis en las
periferias[3],
cuya producción, como ocurre en Latinoamérica, sigue siendo una manufactura artesanal[4]
bajo cuya condición ha aumentado numéricamente sin tener que haber recurrido a
las grandes inversiones en “capital fijo, [ni] grandes talleres, y sin [el] cambio
tecnológico” que caracterizan la protoindustria [5]. El posicionamiento
de la industria cinematográfica en los Estados Unidos ofrece las películas de
los más diversos géneros, dando lugar a la
fragmentación del mercado desde la oferta; llevando hasta las personas
que componen la demanda, la posibilidad de selección individual, que son
características del capitalismo posmoderno o de consumo.Al parecer, la
representación de estos roles en Latinoamérica, como región, se traduce en tener una oferta segmentada que incorpora
como selección individual la opción para ingresar al sistema hegemónico,
introduciendo algunas películas latinoamericanas en los grandes mercados en tan
desigual competencia, que no será eliminada usando
estrategias como la de producir en inglés o hacer grandes inversiones en
mercadeo, con cifras nunca comparables a las consolidadas por el mercado
estadounidense. El
valor de uso de la película está en la capacidad de influir en los estilos de
vida de los espectadores; y su valor de cambio la está volviendo cada vez más
un articulo de lujo al
que solo pueden acceder quienes tengan capacidad para ello, pues debe
recuperarse la inversión hecha en las estrategias de mercado que van desde la
selección del director hasta la de actores que también fungen como mercancías y
todas las demás técnicas de marketing que han llegado
a generar una industria paralela también muy rentable como es la de los
videojuegos y que ha evolucionado también ante la necesidad de persuadir al consumidor de adquirirlos, casi como parte de la
película, como lo representa la Figura 1 en sus recorridos hacia el
espectador.Lo dicho hasta ahora hace que resulte
significativo encontrar alternativas para orientar y contribuir al desarrollo productivo[6]
del cine en Latinoamérica, pero como selección colectiva tanto de parte de quienes
produzcan como de quienes lo “usen”, lo que redunda en la variedad de estilos
de vida que pueden ser mostrados y hasta considerarse como expresión contrahegemónica,
lo que a la vez puede ser una explicación de las características de los
mecanismos estatales de apoyo a los cines nacionales o regionales.
Un espacio físico donde se realiza el
“control de calidad” de las películas, antes de entrar al mercado, o llevarlos
al público, son los festivales. En la Figura 2 se observa una interpretación
lineal de esta etapa que cada vez es más popular como mecanismo para resaltar
la identidad de la película y su director.
Los círculos de poder allí reunidos,
económicos y artísticos, definen desde sus
perspectivas los parámetros que realizan o no como mercancía a una
película y con ellos, la orientación del gusto del consumidor.En este estrado, el concepto de espacio define
diferentes marcos referenciales puesto que no solo se refiere al lugar de
realización del festival[8],
sino que también incluye el recinto que allí se destina para la exhibición y al
que asisten restringidos círculos de poder provenientes de la prensa, los productores,
los distribuidores, los exhibidores o del público que tiene la posibilidad de
acceder a ellos; esto de paso determina los países o regiones en donde habrá de
realizarse laexhibición.De manera simultánea, se fijan
las temporadas de estreno y se delimita el tiempo de exhibición en cada uno de
esos destinos, lo que incide en los flujos de capital tanto en caudal como en
circulación, de los que participan las diferentes transnacionales, que en
congruencia con la aceleración de procesos, exigen a través de las cabezas
visibles del festival, que la película no tenga más de seis meses de realizada.Esto implica que para entrar en una dinámica
de convertir cada película en mercancía, sería necesario un gran volumen de
producción garante de una selección que hiciera posible colocar una cantidad
significativa de películas en los festivales. Para países como los de la región
latinoamericana, este reto exige mayor sustento por parte de los Estados, a
través de las legislaciones correspondientes. Pero el tema de apoyo a la
distribución de las películas realizadas en cada nación, apenas si está
considerado, lo que es consistente con la
postmodernidad. Según la interpretación del neoliberalismo
que hace David Harvey, “el intervencionismo del Estado en los mercados (una vez
creados) debe limitarse a lo básico porque el Estado no puede posiblemente
poseer suficiente información como para anticiparse a señales del mercado
(precios) y porque poderosos intereses inevitablemente deformarán e
influenciarán las intervenciones del Estado (particularmente en las
democracias) para su propio beneficio.”[9]Puede observarse que el mercado[10]
de cine latinoamericano, aún no está creado y el apoyo que provee el Estado
obedece a la escasa información que obtiene del tema que
está en manos de organizaciones no relacionadas con el cine. Lo evidente es que
a partir de las legislaciones, las firmas de contratos con las empresas
transnacionales que se ocupan del entretenimiento se
hacen bajo parámetros de flexibilización[11],
que además de asegurar un buen porcentaje de participación en los mercados
nacionales y regionales va en detrimento de los segmentos ofrecidos para la
producción nacional, cuyo incremento ha implicado el enfrentamiento a la
búsqueda solitaria de compradores, dada la carencia de medidas que favorezcan
explícitamente la distribución y circulación a nivel nacional y, menos aún, regional.[12]La operación eficiente del mercado en manos
del Estado, pregonada en la postmodernidad, muestra que siempre beneficia a los
grandes inversionistas mientras una amplia mayoría padece cada vez más sus
efectos, en un mundo que supone la inexistencia de fronteras mientras se forman
abismos entre la inclusión y la exclusión dentro de la esfera pública general
en un orden social, cuya construcción, no cuenta con la participación de la gran
mayoría. A esta situación globalizada, corresponde una
cultura del consumo que se caracteriza,
además de la “flexibilidad en los mercados [también por] la diferenciación, la efimeridad
y la moda”[13],
por un individualismo privatista, el hedonismo y la invasión de los espacios de
los otros, a cuyos consensos[14]
se ha llegado mediante “estudios culturales en el mundo académico, y en la idea
de que la única liberación posible es la del consumidor, puesto que el
consumidor es el centro de la flexibilidad, es él
quien pide, quien se cansa de una cosa y busca otra …”[15].Mientras esta cultura de flexibilidad[16]
busca los principios de la libertad (del todo vale), la igualdad (todo está
disponible para todos, la opción de adquirirlo es individual) y la fraternidad
(aplicada más como complicidad que como solidaridad),
lleva a consecuencias tales como la pérdida de derechos comunales privatizados
en todos los dominios; se gesta la emergencia de “los nuevos movimientos que
tienen que ver con lo que sucede en la esfera de consumo y con [la]
«acumulación por desposesión»: están en contra de la mercantilización, de la
privatización y del individualismo, y hay que considerarlos como una respuesta
al neoliberalismo”[17]
cuya existencia en la producción capitalista operante es posible, según lo afirma
Harvey en La Condición de la Postmodernidad, por la misma razón que las
condiciones de flexibilidad pueden combinarse con la producción fordista y con
otros sistemas de trabajo más artesanales como sucede en Latinoamérica.¿Cómo puede mantener el cine su valor de uso
sin que el valor de cambio radicalice las inclusiones y las exclusiones hacia
donde inexorablemente lleva el sistema hegemónico?Un ejercicio tan complejo requiere la
identificación de un panorama que puede interpretarse como un espacio
tridimensional compuesto por tres ejes (Empresas
de Producción, Incidencia del Cine en la Cultura, Mercado Natural) que al no tener
sincronizado su crecimiento o decrecimiento, a la medida de algún ritmo o por
lo menos en los mismos intervalos temporales, forman tres planos (Críticos y
Teóricos, Distribución, Formación), no necesariamente con la forma representada
en la Figura 3 y tampoco con prioridad de uno sobre otro, pero cuya evolución
podría dar como resultado unos festivales desde donde se contemple la
posibilidad de un cine con valor de uso y valor de
cambio, con opciones de acceso a las poblaciones que así lo requieran.Es posible que la siguiente figura alcance a
representar otro marco de apreciación dela espacialidad y la temporalidad del desarrollo productivo de la
cinematografía latinoamericana.
Me imagino entonces una ciudad virtual en la que tú entras a través de
Internet y escoges la música o la película latinoamericana a la que quieras
acceder. Esta señal es vendible también a canales comunitarios, locales,
nacionales, regionales. La ciudad debe tener un diseño urbano de modo que
cuando se termine una actividad cultural haya un espacio para encontrarse y proponer
conversaciones bien sea de manera verbal o escrita. Debe haber salón de
conferencias, teatros, salas de conciertos, salas de cine. Incluso un link que
nos lleve a hacer la solicitud de películas a través de una red social en donde
pueda promoverse y acordar la fecha y hora de visualización. Los “lugares”
deben ser patrocinados por instituciones o personas interesadas en difundir la
cultura regional como la capacidad de encuentro, de conversación y de
construcción, de identificación. Debe ser posible la realización de festivales
con mayor participación de desarrolladores productivos de la cinematografía
latinoamericana, periodistas y realizadores. En general, esta ciudad virtual
debe proporcionar otros lugares y otras formas de relacionarse que no se
equiparen al aumento de las velocidades del paso de las imágenes y tampoco de
la edición, sino que sea la proveedora de un nuevo ritmo que brinde la
oportunidad de un disfrute cuyo discurrir lleve al entendimiento y al
conocimiento.Tal ciudad es una herramienta que hará más
productivos los encuentros personales de los colectivos cuyos procesos estén
siempre a la expectativa de hacer propuestas que apunten a diversas acciones
para el bienestar general, que de suyo las convierte en contrahegemónicas.
[1] Que Charles Chaplin ejemplifica muy bien en
su película Tiempos Modernos (1936)
[2] “Se entiende por hegemonía una situación de
preponderancia de poder de un estado sobre otros estados” Franco Vasco Andrés.
Imperio, Dominio, Supremacía y Liderazgo: Hegemonia. Papel Político No. 2.
Octubre de 1995. Diponible en:http://www.javeriana.edu.co/politicas/publicaciones/documents/2.IMPERIODOMINIOSUPREMACIA.pdf
[3] Si bien los
conceptos de centro y periferia, en principio, hacen referencia a espacios
geográficos, es importante anotar que en la situación
actual, corresponden a estar configurados o no como transnacionales,
respectivamente.
[4]Por ser de autor, con un valor de uso
suntuario que lo convierte en mercancía
[5] Historia económica Mundial. Curso 2002-2003.
Disponible en: http://webs.uvigo.es/cfacal/esquema2_4.htm
[6] “El desarrollo
productivo, incluye a la producción, pero también a todos los otros
factores que, directa o indirectamente, convergen para garantizar la
continuidad y el mejoramiento de la misma. Porque, como dicen algunos viejos
empresarios de nuestro cine "no basta con producir una película, sino
poder venderla, y no es suficiente conquistar un mercado, sino poder mantenerlo".
Getino Octavio. Mercados y Proyectos de Integración Cinematográfica en los
Países del MERCOSUR.Disponible en:
http://www.google.com.co/#hl=es&q=octavio+getino+PRODUCCI%C3%93N,+MERCADOS+Y+PROYECTOS+DE+INTEGRACION+CINEMATOGRAFICA+EN+LOS+PAISES+DEL+MERCOSUR&start=20&sa=N&fp=97380681a12f723
[8] San Sebastián, Cannes, Berlín
o Venecia pertenecen a la primera categoría
[9] Harvey
David. El Neoliberalismo como destrucción creativa. Revista de Ciencias
Sociales. Realidad Económica. Instituto Argentino para el Desarrollo Económico.
16 de mayo de 2008. Disponible en:
http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=2378
[10]Situaciones en
las que se da el intercambio de bienes y servicios
[11]La
flexibilización es básicamente la desregulación para liberar el mercado
[12] El trabajo cinematográfico
del realizador es el de un trabajador flexible con todo en contra
[13] Harvey David. Conversación
con David Harvey. Esta entrevista fue publicada originalmente en la revista
mensual gallega Tempos Novos. Araceli Varela Sánchez es licenciada en física de
partículas. Actualmente realiza su tesis doctoral en sociología de la ciencia
en la Universidad de Ginebra. Marcos Mariño Beiras es miembro del Departamento
de Física del CERN (Ginebra) y profesor en el Departamento de Matemáticas del
Instituto Superior Técnico de Lisboa, Portugal. Ambos son miembros del Consejo
Editorial de SINPERMISO Herramienta, primavera 2004. Disponible en:http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=33
[14]Que en verdad,
son los acuerdos subalternos con postulados de la hegemonía.
[16] Retratada muy bien por Felipe Aljure en su película de El Colombian
Dream (2006) en donde se cumple con labúsqueda continua del vértigo como requisito de la globalización y del
estado alterado de conciencia que requiere su imposición.
muy buen articulo, coherente y correcto para mí att leonjf
87%
:: 2010/03/12 08:31:10
Estoy a la expectativa de que el premio se haga efectivo. Yurani
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Usuario no registrado.
:: 2010/02/13 15:23:16
El artículo es pertinente y de actualidad aunque algo confuso para neófitos. Cuando habla del desarrollo cinematográfico norteamericano, reconoce que el cine a gran escala llegó a serlo de la mano del gran capital que paralelamente impidió el desarrollo de la producción cinematográfica en países como Argentina, Brasil y México; pero, cuando habla del espacio físico antes de ir a los mercados, reconoce que es necesario contar con el apoyo financiero de los capitalistas a quienes con razón culpa del fracaso; termina evocando un sueño entre reduccionista y holístico en el cual quepan las producciones artesanales como tales y el gran capital que exige la especialización en todas las etapas de desarrollo, contradicción que la autora no hace más que reconocer pues provienen de la realidad. Así las cosas el aporte realmente valioso del artículo es la nueva forma de concebir la producción cinematográfica para Latinoamérica, donde - haciendo abstracción de quien financie los procesos aunque lo desable es que lo haga el Estado - se plantea la democratización de la producción cinematográfica, partiendo de la combinación entre la producción artesanal con la fordista (empresa, el cine como cultura y el mercado natural) hasta llegar a organizar festivales que establezcan estímulos económicos con nuevos criterios de valor de uso y valor de cambio, en los cuales participe la población de donde finalmente surgirán no sólo otros talentos, sino una sociedad de consumo de productos que serán cada vez de mayor calidad, lo que finalmente influirá en los cambios culturales que requiere nuestra América Latina.
89%
Usuario no registrado.
:: 2010/02/13 14:59:32
q pasa con la tecnolog{ia para enviar comentarios
87%
Usuario no registrado.
:: 2010/02/11 13:36:20
El cine en si conlleva a construir su propia historia, siempre ha ido ligado de los sucesos importantes dentro de la historia global y en cierta forma ha dependido de ellos; pero lo importante de la historia del cine, si, es conocer los exponentes los clasicos, pero que más que entender los porques y los para ques de la historia del cine
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Usuario no registrado.
:: 2010/02/10 22:19:46
No te vayas por las ramas, si ya identificaste el punto de coyuntura apunta y dispara. Se hace necesario ser mas clara en el lenguaje para los no expertos. El estilo me recuerda a los textos de Angel Rama, criticando la literatura latinoamericana, dando rodeos para explicar la contundencia vehemente del termino "mierda" en la obra de los autores del boom latinoamericano. Se que tienes mas ... sin miedo!!! SACALO!!!
APB
interesante pero falta casos especificos y desarrollo de reflexion
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Usuario no registrado.
:: 2010/02/05 00:12:31
Bello trabajo fruto de tu gran esfuerzo y dedicación. He visto de cerca el proceso y tu crecimiento en el tema. Sigue adelante. EJMB
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/28 09:19:16
me parece interesante el termino rpoto industria, debrias desarrollarlo mas.
Por otro lado creo que el planteamiento de la ciudad virtual seria una utopia...como todo que trata de encaminarse a la perfeccion. ACC
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/25 19:52:59
Muy bien
98%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/25 19:51:15
Interesante exposición, me queda faltando información y análisis de "industria", si se puede llamar asi en Latinoamérica identificando esta industria como una lucha entre el arte-cultura y taquilla
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/21 11:34:58
es un tratado q no llega mas alla de la exposicion
1%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/21 11:30:57
mucha investigaicon sin llegar mas alla
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/18 21:11:40
Excelente investigacion!
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/17 22:20:20
es un buen artículo, se presenta un realidad supremamente diciente en nuestro continente..sin embargo, también debemos saberque el cine o el arte en general no ha escapado ni escapará a este tipo de modelos de producción, aunque nos duela o no, el cine es quizás el medio más hegemonico que tenemos hoy día, quizás por la amplia gama de medios que utiliza, en sentido creo, que mas allá de hacer un derivado de lo que puedemos o no llegar a hacer con este sistema, la ultima alternativa del realizador es hacer algo por el cine desde el mismo cine, es decir, crear imagenes, la creación de dinero nunca ha sido labor del artísta, aunque es un problema importante al momento de producir una pelicula, pero seguiremos intentandolo...Muchas gracias, Buena suerte.
60%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/16 11:08:59
Muy interesante y es producto de una investigación bien conducida y que nos hace ver otras dimensiones en la cinematografia latinoamericana
CONSIERO QUE EL ARTICULO ESTA MUY BIEN SUSTENTADO... ADEMAS DE ESO SE NOTA QUE SE MUEVE COMO PEZ EN EL AGUA EN EL TEMA DESDE UNA PERSPECTIVA DIFERENTE. LIZET
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/13 11:25:02
Excelente el contenido del artículo. Buen dominio del tema y muy buenas fuentes. FJLC.
95%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 19:14:06
Excelente articulo, ya que nos muestre una perspectiva diferent a la que se tiene de la cinematografia
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 11:31:24
Muy interesante artículo. Muestra una panorámica interesante del quehacer cinematográfico
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 10:19:26
muy interesante leer el camino que tiene la cinematografia latinoamericana desde el punto de vista de un conocedor del tema
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 10:14:30
Es muy buen artículo aunque creo que el análisis de mercado cinematográfico debe partir de una caracterización obligada, sobre el cine como industria del entretenimiento y el cine como industria cultural, por que esto arroja resultados diferentes a la hora de revisar el comportamiento comercial. CCC
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 00:26:21
es bueno que los realizadores sepamos que terreno estamos pisando, pues este arte-industria, muchas veces se rige mas por las leyes del capitalismo salvaje, que por las leyes de la etica, la estetica y la creatividad. gracias por esta "apertura de ojos" JAO
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 11:14:53
wow! que buen artículo! un tema manejado a profundidad y que demuestra una base de investigación profunda y seria. Continúa escribiendo!
RH.
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 10:26:27
Que buen articulo. JGCG
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 09:06:35
Un articulo realmente interesante.
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 09:04:56
Que interesante articulo!!! un aporte muy valioso!!!
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 09:04:52
me parece excelente.CRC
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 02:06:24
exlente!!!!
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/10 22:31:35
Este es un artículo necesario para reflexionar en torno a una relidad cultural y económica que ocurre ante nosotros, de las que somos parte fundamental, y sin embargo opera más allá de nuestra voluntad.
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/10 14:15:17
exelente articulo, mejor no lo pudiste hacer, me encantaria conocerte y hablar del tema.
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/10 13:43:24
excelente!
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/10 13:03:30
Me gust[o
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/10 12:56:56
Muy buen artículo!
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/10 12:55:45
La autora está haciendo una prueba porque mis amigos me dicen que no reciben comentarios.
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