Asia es tan grande como su cine. Misteriosa, enigmática.De una delicadeza visual inmensa, herencia de
tantos siglos de refinada tradicióne
introversióncon respecto a sus modos de
ser y de afrontar la vida. Eso es Asia, mas que una estepa o una flor de loto,
o un samurai. Es un universo en una particularidad, y el cine asiático es el
cine de las pequeñas cosas.
La espiritualidad, la modernidad, la complejidad de ser
parte de una cultura estática, pero también de enfrentar una modernidad
apabullante, hacen parte de lo que es un continente lleno de conflictos, de imágenes,
de colores y brutalidad. De la quietud ylos roles al ser un ente libre y anónimo, un alma urbana mas de
cualquier ciudad caótica y solitaria del mundo, esa es la dualidad de Asia, que
sabe manejarla a la perfección, pues en su cine, los “anticuados” valores
pueden ser los conductores de las historias mas sencillas que han dado
lecciones desde hace siglos.
No hay mas que
verla popularidad del cine del genero Wuxia, popularizado desde la majestuosa
“El Tigre y el Dragón”, para darse cuenta de que las viejas historias no es que
sean las mejores, pero siempre son las mismas. Lo antiguo es venerado, u
odiado, pero es parte de un cine que trae consigo relatos de su paso ala modernidad occidental, que es como una
sombra que atormenta a sus personajes.
El cine asiático no solo es el que comprenden los países
del Extremo Oriente, y sus trasgresiones temporales y estéticas, o su detallismo
extremo al contarse a sí mismos. También comprende la sencillez brutal de Medio
Oriente y sus conflictos, los aterradores, pero aún axial bellos, contrastes de
la India.
India esta dividida entre la fantasía y espectacularidad
de Bollywood, y la escabrosa
sinceridad de su miseriay las
arbitrariedades de una tradición brutal (tal y como sucede en “Agua” una de las
partes de la famosa trilogía de Dehpa Mehta) y tan mezquina en lo terrenal como
sus homólogas occidentales, solo mística en lo icnográfico, y eso es lo que la
hace tan singular como industria, pues no solamente va hacia lo evidente
(violencia o canciones sin razón), sino que sus propósitos se develan
desconcertandoal Occidental promedio.
El amor es diferente en todos lados, y en India es veneno y especias.
Asia es polémica, conflicto, desde su nacimiento, y en su
cine es tema recurrente. Guerras tribales, o conflictos transnacionales como se
narra en la maravillosa película “El Principio: La Balada de Mangal Pandey”
(2005) sobre el legendario sepoy hindù de 1857 (de la productora Yash Raj),pequeñas guerras personales, como la de las
mujeresemancipadas deMedio Oriente. Esto es lo que la hace tan
diferente a Europa, o América. La paz solo es un estado ideal que se consigue
cuando hay guerra.
Medio Oriente:
Lejos del Orientalismo
Largo camino se ha recorrido desde que en la “Época de
Oro” de El Cairo, las grandes bailarinas egipcias de Danza Oriental (Samia
Gamal, Tahiya Carioca)le dieron a la
industria del cine egipcio un gran impulso recreando los cuentos de las Mil y
una Noches, al mejor estilo de Delacroix. 1
Ahora el intimismo y la sencillez son lo predominante en
un cine que es bastante sincero consigo mismo, con los pequeños problemas
cotidianos. La crudeza del cine de Medio Oriente hace que menos sea más.La guerra lo permea todo, y el “Mc Guffin” de
la trama es ese mundo que cada vez se acerca mas y va cambiándolo todo. El
desierto no ha cambiado, pero todo se mueve alrededor de los personajes
centrales de los relatos árabes, y ahora el “status” o el hecho de tener, cosas
puramente occidentales y en contra de los valores musulmanes, provocan los
grandes dilemas. No hay más que ver lo que sufrieron los chicos del filme iraní“Los Niños del Cielo” (2000) con su
tenis.Los valores se trastocan, y la
intimidad es mucho más interesante de contar.
Eso se puede ver más que todo en la lucha de las mujeres,
tema recurrente de las últimas y más famosas películas de Oriente Medio.
“Caramel” de la libanesa Nadine Labaki, narra la liberación sexual en medio de
la clandestinidad y la camaradería de una peluquería. Lejos de la hata, estas mujeres son como cualquier
otra, luchando contra un modo impuesto de ser, pero que llevan dentro de si, y
lo van adaptando a su duro y diario vivir.
Esto también se ve en la famosa película marroquí “Satín
Rojo”, protagonizada por la gran Hisham Abbas, acerca de una de las expresiones
mas bellas que los árabes manejan con una ambigüedad cercana a la doble moral y
al tabú, la Danza Oriental.
Aquí la protagonista se encuentra consigo misma, como dirían los clichés, a través
de algo que “Solo pueden bailar las occidentales, porque los árabes aman a las
grandes bailarinas, pero primero muertos si baila alguna de sus hijas” como
dijo Raquia Hassan 2 alguna vez.Y la misma Abbas, en la reciente “El
limonero” (2007), a través de ese objeto muestra su propia protesta privada
hacia una guerra que literalmente, ha llegado a las puertas de su casa. En
Medio Orienteel cine se cuenta a través
de los velos, a través de la penumbra del café, o en las terrazas donde callan
sus secretas alegrías.
Pero no todo es un duro batallar. Hay risas, porque la
simplicidad da para todo. En “La
Visita de la
Banda” película del año 2007, se relatan las peripecias de
una orquesta de policías alejandrinos en Israel,y con humor se ve que a dos culturas tan
diferentes, a pesar de que se odien en apariencia, tienen valores universales
que no se obvian. La cotidianidad puede ser divertida en medio de sus rutinas y
reglas tan absurdas, y sin mucho presupuesto, eso es lo que el cine de Medio
Oriente ha logrado.
El cine de Medio Oriente aún refleja un pasado perdido,
ya que el despertar es un milagro. La imagen de las costas de Barat, en “Satín
Rojo”, llena de ruinas de lo que alguna vez fueron elegantes casas fatimìs,
muestra historias que reconstruyen la realidad una y otra vez de manera digna y
elegante sobre sus propios escombros.
India: Entre la
magia y la dolorosa truculencia.
Frente a una luminosa valla de Aishwarya Rai se puede ver
un niño que tiene una acera por casa, como sucede con la mayor parte de la
población de Bombay. Una contradicciónque Slumdog Millionaire se encargó de mostrar a la perfección, pero en
India el cine es solo eso: Una contradicción, una comparación, un contraste
insondable como un abismo.
“Bollywood” es mas que una telenovela de tres horas donde
cantan canciones sin razón. Aparte de reflejar el jolgorio de un pueblo que se
debate entre su miseria y trata de olvidarla, trae consigo tramas profundas y
desconcertantes, donde el amor puede ser solo un pretexto para algo más grande.
Posee infinidad de temas, de contextos, de historias.
Su riqueza visual es infinita, la fotografía y su paleta
de colores exaltan hasta la más exigente pupila.El terrorismo, como en la grandiosa Fanaa de
2006, contado con artificio, pero sin dejar la tragedia.
La globalización
en “My name is Khan”, o la típica historia de amor imposible en una India
dominada por unos prejuicios sociales acomodaticios como en la famosísima
“Devdas” (2002), todas ellas ensayadas una y otra vez, con actores versátiles y
con escenarios puede que fantasiosos (aun así, majestuosos), pero con
argumentos nada alejados de la realidad, sorprendentes, impredecibles, y esto
es lo que mas sorprende al espectador occidental. En Bollywood no se sabe nunca
lo que va a pasar, y hay un mundo en una canción. Las canciones pueden reflejar
saltos del guión en la temporalidad, o simplemente estados de ánimo, o la
frivolidad que hace este tipo de cine tan divertido, sobre todo en las
comedias.Ser diferente, sin embargo, no
lo hace superficial.
Por otro lado, el cine indio independiente retrata mas
cosas que Bollywood solo mostraría de manera truculenta. No es solo la miseria,
es un sistema social que se desmorona, pero que se mantiene en su propia
espiritualidad, que solo los occidentales entendemos de una manera bastante
pintoresca. Una espiritualidad que nace de las más profundas injusticias. En
medio de estos relatos de un dilema que India no resolverá nunca, los
espectadores y melómanos occidentales hemos podido oír lossondtracks mas maravillosos del mundo (no en
vano Slumdog Millionaire se llevó las estatuillas de la Academia en música).
Es inolvidable la imagen de Lisa Ray, la sufrida
protagonistade Agua, al frente del
Ganges, con esa música de fondo que transmite una espiritualidad ya manchada
frente a las realidades que con mucho esfuerzo transmitió su directora en un país
que prefiere estar feliz ante su propia tribulación, que preferirá cubrir sus
padecimientos y brutalidades con un hermoso sari de seda. Y el cine indio se
divide en esas dos dualidades sin rodeo alguno.
Extremo Oriente:
De héroes y locura urbana.
La espada, la muerte honorable, la sangre, o la bella
danza de una pelea han enriquecido al cine asiático con más que refinamiento estético:
Le han dado códigos que hacen pensar al espectador de cualquier parte del mundo
sobre si mismo y sobre el relato en sí mismo. El cine wuxia (donde se relatan las viejas leyendas chinas y filosofía de las artes marciales) 3 refleja hasta en una palabra,
un gesto, o un vestido, o esos maravillosos silencios que pueden turbar al
espectador hasta el límite de la conmoción, o también de la introspección.El cine chino no necesita espectacularidad
sino solo en lo que mejor ha definido su historia nacional: La batalla es el
aire quese respira, el impulso, la
sangre que corre por las venas del guerrero que se enfrenta a todos por
ideología, por amor, por cualquier cosa. La batalla es el modus operandi para
conseguir cualquier cosa en la vida. En Héroe era una idea. En El Tigre y el Dragón,
la independencia. En “La maldición de la Flor Dorada”, de nuevo, un sentimiento (miedo,
odio) Y el cambio ante nuevos tiempos, donde el guerrero siempre muere.
El cambio
constante es la premisa en los relatos de Extremo Oriente.
En “El Profesor” Zhang Zi Yi se enfrenta a su propio
entorno comunista que la encierra, que la oprime. En “2046” a sus propios
fantasmas, los de la ciudad, los del tiempo perdido, los de los amores y la
soledad. La locura de ya no poseer espada pero poseer un piso donde no hay
nadie más que uno, con ese cambio tan brutal, es lo que hace del cine de
Oriente una nueva fuente para narrar lo contemporáneo. “Muñecas” de Takeshi
Gitano, o las obras de terror japonesas, se nota esa locura de ya no ser quien
se puede o se quiere ser, sino lo que algo horrible, que a cualquier vecino
puede pasarle, determina.
A pesar de estar en el centro de la modernidad, de todo
ese afán por lo nuevo, que termina desequilibrando a esos personajes que no
saben que hacer con sus propias angustias, con sus demonios internos, como en
la película de Kitano, o con los que se aparecen en esos apartamentos vacíos o
televisores de los reclusos sociales de las películas japonesas de terror como
“El Aro”.
Extremo Oriente va hacia la modernidad en apariencia, cómodamente,
pero deja tras de si esas angustias nunca resueltas en la aparente simplicidad
de los relatos Wuxia. Sus personajes
son héroes grandilocuentes, pero caídos, y sus descendientes llevan ese peso a
su propia soledad, como la de cualquier estudiante japonés con tan solo su PC y
su piso de Tokio, mirando las luces de la ciudad. Desolación infinita.
Asia no es un sinfín de iconos sin sentido. Es violencia,
brutalidad, pero a su vez, trasluce una introspección que deja ver mundos en
los cuales perderse, en los cuales quedarse, y en los cuales amar, si se
quiere. En medio de las sombras y el incienso, y sus milenios, se encuentra quizás
con una herencia preciosa que no quiere dilapidar, pero que lleva sobre sus
hombros como un Atlas, con todo supeso
sobre sus espaldas, y eso su cine lo ha contado de la manera mas exquisita y
deslumbrante.
FUENTES
- Conferencia
del maestro y bailarín Dr. Mo Gedawi. Este dato tambièn se puede encontrar
en el libro del maestro Mohamed Shokri
“El Reinado de las Bailarinas”
es otro momento otra cultura otras sensaciones
intereante
70%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/09 21:32:06
Una observación... la foto, al momento de la diagramación ... habrían tenido que cortarla un poco para respetar el espacio disponible de la columna
Peregrina.
70%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/09 21:31:18
El arte es la expresión del espíritu y el espíritu está influenciado por el ambiente en el que se desenvuelve. Cada región transmite en su arte (el cine en este caso) su esencia y Asia es así... espiritual, ajena al presente revolucionario, respetuosa de tradiciones y deseosa de evolución... contradictoria.
Amo la danza del vientre y la practico con gran placer sintiendo esa fraternidad de la que Raquia Hassan habla, una fraternidad que engrandece la sensualidad y feminidad al ritmo de darbukas, tabla, crótalos y monedas.
Peregrina.
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