(o el esquivo arte de
la sorpresa cinematográfica)
Por Óscar Guzmán
Valbuena
Siempre
son motivo de admiración y sorpresa muchas de las respuestas que recibo cuando indago
entre amigos y extraños sobre la razón fundamental por la que van al cine.
La
gama de respuesta es variada y no faltan los lugares comunes como “para
entretenerme” o “para pasar el rato” e incluso la sinceridad de quienes admiten
que “voy porque me toca” o “sólo cuando me invitan” con lo cual quedan
expuestos los que sienten más pasión por sus crispetas que por las películas. Sin
embargo, hay quienes luego de una breve consulta interior, me dan respuestas
que producen tela para cortar. “Voy con el deseo de que me hagan pensar”, “voy
a que me alboroten la adrenalina”, “voy porque quiero que me cuenten una
historia”. Tales respuestas, marcadas por el brillo en la mirada del auténtico
cinéfilo, son el santo y seña para profundizar en la conversación. Con un
poquito de Sócrates y una pizca de Freud, invito a mis interrogados a ir un
poco más al fondo de sus afirmaciones iniciales para descubrir en sus
inconscientes las raíces básicas y casi instintivas que nos llevan a tomar
parte del mágico ritual en el que un haz de luz rompe la oscuridad.
Si
me ha seguido hasta este punto de la lectura y no se ha distraído pensando en
su salsa favorita para acompañar el perro caliente, significa que usted es un
espectador consciente y también está preguntándose por qué le gusta ir al cine.
Piénselo. ¿Vio la trilogía del Señor de
los Anillos para comprobar que los dientes de los orcos eran tan feos como le
contaron? ¿Fue a ver Titanic porque le gusta el crujir de los barcos que se hunden?
¿Qué tienen en común quienes ven películas de todo género y presupuesto, sean
éstas producciones tan básicas en sus planteamientos como Rocky, Robocop o
Martes 13 o piezas más sofisticadas como El Padrino o Gandhi? Sí, a mí y a
usted nos atrae en el fondo lo mismo.Nos encerramos en la oscuridad, con o sin crispetas, porque nos gusta
algo que por poco se escapa de ser morboso: presenciar las luchas y los dilemas
que nos ofrecen los dramas ajenos.
Drama.
Esa es la respuesta. Revise de nuevo la lista antojadiza que sugiero líneas
arriba. En todas estas películas se enfrenta el hombre contra sus
circunstancias; hay un conflicto en el que se juega la vida, el honor o la
victoria de uno o varios protagonistas. Aquí caben todos: los buenos que deben
vencer a los malos o los héroes que deben superar obstáculos para hacer
realidad sus deseos. El drama es tan básico que es evidente incluso en las
comedias y exige en suplanteamiento
algún tipo de solución. Como diría el destacado gurú y maestro de guionistas, Syd Field, “el drama es conflicto; sin
conflicto no hay acción; sin acción no hay personaje; sin personaje no hay
historia, y sin historia no hay guión”.
Claro,
ni Field ni yo descubrimos el agua tibia. La sed innata que los humanos tenemos
de drama es un cuento tan viejo como Aristóteles, su primer enunciador. Nos
cantó a todos muy clarito que somos noveleros por naturaleza para
identificarnos con la tensión del conflicto y el éxtasis del desenlace. Tal
condición está presente en la lectura de un libro de ficción, en el melodrama
de una telenovela y hasta en las graderías de un estadio de fútbol.
Si
de corazón usted también admite que la sed de drama lo lleva hasta la taquilla
del cinema, quizás le interese profundizar en el acto de contrición a partir de
la iluminadora respuesta de un amigo mío a quien también pregunté sobre por qué
iba al cine: “Voy para que me den en la cabeza”. Tras una breve explicación, me
identifiqué por completo con su opinión. Yo también voy al cine para que me den
en la cabeza; para que en la faena de undrama bien expuesto me sorprendan con una resolución conmovedora o
inspiradora pero que, en todo caso, tenga la virtud de sorprenderme.
“Sorpréndeme”
es más que una línea popular en muchos guiones. Es el anhelo secreto del
espectador quien a consciencia o sin ella alberga el anhelo de no ser capaz de predecir
el final y de experimentar el gozo de una revelación que no se esperaba. Cuando
esa magia se rompe por una anticipación desafortunada, todas esas sensaciones
son remplazadas por un largo bostezo y algunas veces por el enojo. A toda costa
y con grandes presupuestos, la industria cinematográfica intenta evitar la
ausencia del factor sorpresa en las películas. No obstante, la tarea no es nada
fácil pues parece que ya lo hemos visto todo y asombrarnos es cada vez más
difícil. Y no es que la capacidad de sorpresa del público se haya agotado sino
que la habilidad de los realizadores para lograrlo es cada vez más exigida.
Como
si fuéramos resistentes bacterias audiovisuales, nos hemos hecho inmunes a
fórmulas argumentales que funcionan por poco tiempo. El drama básico subyace
como un fundamento de roca sólida e indispensable pero sobre el cual hay que
innovar para no aburrir.
Así
las cosas, ¿qué le da en la cabeza? ¿Cuándo se considera usted realmente
sorprendido?
Actuaciones que conmueven
Vamos
al cine en búsqueda de actuaciones intensas y memorables que nos hagan sentir
identificados con los desafíos del drama. Una película de trámite decoroso
puede verse súbitamente iluminada por actuaciones magistrales que comprometen profundamente
y sin aviso la emotividad del espectador. No sé si fue por haber visto esa
escena en medio de dos amigos judíos, que sollozaban a lado y lado tanto como
yo, pero la interpretación de Liam Neeson, hacia el final de La lista de Schindler, es uno de esos
momentos en los que la convicción y el corazón de un actor dan la sorpresa por
la empatía que suscitan. Verlo desear que su anillo sirviera para salvar a un
judío más, es el momento que muchos recuerdan como el más impactante de ese
film, por encima de las bien logradas escenas que describieron la crudeza del
holocausto.
Declaraciones que dejan huella
Vamos
al cine porque deseamos estar expuestos a planteamientos o realidades que nos
hagan vibrar, que nos hagan despertar de la pasividad con alternativas que no
habíamos considerado. Quizás usted pueda identificar películas así al recordar
que llegó a verlas siendo uno y salió del teatro siendo otro. La noche de los
lápices me dio conocer, cuando era muy joven, el horror de la dictadura. Matrix
me hizo replantear mis definiciones sobre la realidad. Con V de Vendetta, pude
entender de una forma insospechada que ser libre del miedo es el inicio de la
verdadera libertad y Bailar en la Oscuridad me hizo consciente del poder de una
decisión.
Finales inesperados
El esquivo
arte del twist end, como se le conoce
al final sorpresivo en el ámbito cinematográfico, consiste precisamente en
darle en la cabeza al espectador con un desenlace que lo deja boquiabierto;
ligeramente confundido mientras lo asimila pero maravillado con el toque de
genialidad que logra percibir cuando las fichas caen en su sitio. Nuevamente
examine los finales de su inventario de películas destacadas y trate de
recordar cuáles de ellas le llevaron a marcar las uñas en los brazos de su
asiento o le hicieron susurrar durante algunos segundos “¡no puede ser…. no
puede ser!”
Si
tiene en mente un par de buenos ejemplos, encontrará que la fórmula de un buen
final consiste precisamente en que no es posible calcularle una fórmula; es una
consecuencia que no se tenía en las cuentas y que resulta inesperada. Como en
una suerte de equilibrismo, debe, sin embargo, encajar perfectamente con los
hechos que han construido la película y responder a una lógica alterna pero
coherente. De hecho, los finales de película más impactantes son aquellos en
los que el desarrollo de la trama es una conspiración argumental que cambia por
completo el sentido de la historia o sencillamente lo consolida en sus últimos
instantes, tal como sucede en realizaciones extraordinarias como El tigre y la
nieve, del siempre genial Roberto Benigni.
No
pienso meterme en camisa de once varas, con quienes hasta este punto me siguen,
dando claves ni revelando finales, pues bien cabe la posibilidad de arruinarle
una buena película a algún lector que por casualidad no la haya visto. Por eso sólo diré que me dieron en la cabeza los
finales de algunas películas de un maestro del twist end: M. Night Shyamalan. Quienes han experimentado la emoción
de un genuino “no-puede-ser” seguramente han visto películas como Sexto
Sentido, La Aldea, o Señales. Y aunque una lista de finales sorprendentes siempre
será subjetiva y controvertida, me animo a incluir al Club de la Pelea y a la Vida
de David Gale como buenos exponentes de dramas cinematográficos capaces de
detener el parpadeo.
Películas
sorprendentes sin duda hay muchas; finales de antología serán siempre objeto de
apasionadas discusiones. Así que la lista que voy a sugerir a continuación es
tan solo una modesta sugerencia, una recomendación amistosa para quienes han
puesto en práctica la reflexión de esta lectura y deseen dejarse sorprender con
algunos de estos títulos, en caso de que no las hayan visto. Además de las ya
mencionadas destaco por haberme dado en la cabeza con su planteamiento o con su
final sorprendente a las siguientes 10 películas:
·El Planeta de los Simios
(1968): Recuerdo aún cuán largo se descolgó mi quijada luego de que el
personaje de Charlton Heston descubriera la verdad. El refrito de este filme
que se estrenó en el 2001 no contó, en mi opinión, con el factor sorpresa que
sí tuvo la película original, con todo y los medios que tuvo a su disposición
para crear notables efectos especiales.
·Atrapado sin salida - One Flew Over the Cuckoo's Nest (1974):
Esta pieza clásica del cine me puso en contacto con la inteligencia actoral de
Jack Nicholson yme permitió entender,
con lujo de detalles, por qué el único negocio en el que el cliente no tiene la
razón es el manicomio.
·Blade Runner (1982): Magistral
pieza de ciencia ficción en la que los efectos y la ambientación futurista
pasan a un segundo plano para darle paso a la emotividad sorpresiva que
suscita. Me hizo repensar mi definición de lo que significa “ser humano”.
·Brazil (1985): Sí, con Z.
Esta particularidad de su título y la excepcional propuesta de Terry Gilliam,
su guionista y director, hicieron que esta película fuera por completo
sorprendente e impredecible. No me gustó el final porrazones muy personales pero no por eso deja
de ser un final magnífico para un film excelente.
·Sueños de Libertad - Shawshank Redemption (1994): Verdadero
homenaje a la libertad que hizo memorables para siempre a Tim Robbins y a
Morgan Freeman. Muy equivocado estaba yo cuando pensé que después de Fuga de
Alcatraz, con Clint Easwood, sería muy difícilhacer otra película sorprendente que tuviese como trasfondo el tema de
la cárcel.
·Sospechosos habituales (1995):
A Kevin Spacey se le da muy natural el arte de la sorpresa. El mismo año en el
que se apuntó un éxito con esta película, nos hizo contener el aliento con su
maldad en Seven. Sospechosos habituales es una interesante pieza de análisis
para aquellos que quieren saber cómo se usa bien el flashback a la hora de contar una historia.
·El Protegido (2000): Inesperada,
como casi todo lo que hace M. Night Shyamalan, y sorprendente por una actuación
de Bruce Willis, que sumada a su interpretación un año antes en Sexto Sentido, quitó
por completo la etiqueta que lo encasillaba como héroe de acción.
·Chocolat (2000): Su reparto
de lujo ya es presagio de una película que sorprende por el sabor de las
interpretaciones que nos llevan a reflexionar sobre la devoción: Alfred Molina,
Carrie-Ann Moss, Juliette Binoche, Johnny Depp y Judi Dench, entre otros
actores consagrados.
·La vida de los otros (2006):
Producción alemana que teniendo como punto de partida el asfixiante control del
régimen comunista en lo que alguna vez fue Alemania Oriental, explora la
psicología de las relaciones y la soledad de una forma muy confrontadora.
·El Lector (2008): Drama
estremecedor con el que alcanzó el Óscar, y de paso la consagración, Kate
Winslet. Muchas cosas de esta película me dieron en la cabeza pero en especial
la cruda exposición del abismo que puede existir entre lo moral y lo legal.
Puedo
imaginar a estas alturas un murmullo de sugerencias y protestas justificadas
porque seguramente dejé por fuera piezas doradas de la cinematografía que sorprenden. Quizás sea necesario abrirle
espacio a otras categorías en las que se puedan destacar aspectos como la
música o los efectos visuales que causan admiración. En tal sentido, me gozo en
la posibilidad de cederle al turno a los lectores para que a través de sus
comentarios enriquezcan aún más las posibilidades de quienes, como yo, deseamos
ser sorprendidos. Y a usted, ¿qué película le ha dado en la cabeza y por qué?
Relación
de fuentes:
Bibliográficas:
Field, Syd. El manual delguionista. Editorial Plot.
Muy buen articulo. Mi unico reparo es que falta descatacar al cine de otras naciones que tambien es sorprendente
85%
Usuario no registrado.
:: 2010/02/15 10:40:12
Estupendo!!!!
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/02/10 07:26:13
bastante entretenido y acertado.
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/02/08 22:10:36
Para mi resulto ser una lectura muy refrescante sobre un tema bien planteado. Lastimosamente, la mayoria no le cogió la caña al escritor del artículo y no han sugerido más filmes que causaran sorpresa. Por mi parte les dejo de tarea ver Sleuth, con Michael Caine y Jude Law. Es más, la película es sólo con ellos dos!
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/02/07 09:09:22
yo tambien he hecho esa misma pregunta y algun dia alguien me dejo pensando al responderme por que quiero que me hagan reir y despues de siempre estar criticando el porque hay personas que se van por un cine sin sustancia llegue a un punto interesante donde es logico que en un pais absurdamente injusto el espectador simplemente busque gozar y reir gracias a una pelicula y ello me cuestino a llegar a un objetivismo dentro de la realizacion cinematografica en el momento de pensar en el verdadero espectador, no el espectador cinefilo que pretende trascender gracias a una pelicula, sino el espectador que busca salirse de su propia realidad
creo que le falta para ser articulo algunas cosas resultan descripciones jocosas
24%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/29 13:52:06
Je je je je Me has hecho sonreír. Me identifico. Me gustó tu propuesta.
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/23 08:34:49
Reconozco que sin crispetas no veo cine, pero no era conciente de todo lo otro que esperaba sentir con las peliculas. Me gusta el autoexamen que te genera este articulo.
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/21 12:31:29
creo q son solo comentarios en un contexto no muy claro algo vago tal vez
7%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/21 12:24:02
del comentario anterior
84%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/21 12:13:16
creo q son solo comentarios en un contexto no muy claro algo vago tal vez
84%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/20 20:11:45
magnifico
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/20 09:12:25
Si eres el Oscar Guzmán que creo, me place mucho volver a leerte. Espero que en tu regreso a los medios traigas cosas tan interesantes y divertidas como este artículo. Abrazote desde Canadá. Ernesto O'Byrne
84%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/16 19:23:42
Tiene la mano un poquito cargada al cine gringo pero no por eso descalifico lo planteado en el artículo. También me gusta que el cine me de en la cabeza
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/16 18:29:02
Bien logrado. Encanta la frescura del artículo. éxitos!
Agradeciendo mucho los aportes constructivos de todos, aprovecho para responder al comentarista que me pregunta si los estudios sobre cine afectan nuestra perspectiva para ver cine. Desde luego, sí afecta nuestra perspectiva, pero debe hacerlo de un modo en que nos enriquezca y no que nos insensibilice.Tal como lo mencionó otro comentarista debemos apreciar el cine con dos visiones: primero como humanos y luego como críticos. De hecho, nuestro punto de partida debe ser primero lo que la película nos hizo sentir y pensar, apoyados en elementos de análisis aprendidos en la academia o en el quehacer diario. No es fácil dividirse de tal forma pero la intención de recibir la obra cinematográfica con ojos desprevenidos debe ser una prioridad en la apreciación.
83%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/14 16:33:17
Me produjo mucha emoción recordar algunos de esos finales. A mi me dio en la cabeza sexto sentido. muy bien escrito
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/13 16:44:16
buen punto, animada la prosa
96%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/13 16:43:14
Todo esto está bien pero a mi me parece que la mayoría de la gente prefiere el cine comercial estilo hollywood al que van por las crispetas y para pasar el rato, así que si se dan todos los elementos que mencionas o no, eso no importa, con que haya efectos especiales y mucha acción es suficiente para sentir que valió la pena ir al cine.
82%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/13 15:21:46
gracias! extraordinaria remembranza, el titulo justo!
82%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 23:15:23
Yo sí voy por las crispetas y también por todo lo demás.
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 21:54:12
Es sorprendente ir al cine y encontrarse con tramas novedosas y finales inesperados; sorprendente ver que se puedan escribir tantos y tantos artículos como estos que circulan hoy en este concurso, por gente que ama el cine pues ya para dedicar el tiempo a desarrollar los temas pero aún más sorprendente, que nos tomemos el tiempo de venir a leer los temas y leer los comentarios y como final para dar en la cabeza, dejar comentarios y votar.
Vaya pues mi voto para el ensayista y para los que dejaron sus huellas por aquí.
Bien por cinealpiso que da estos espacios.
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 20:37:38
EL CINE SE VIVE CON SORPRESA. Y ESTE ARTICULO ME HIZO SORPRENDERME CON MIS PROPIAS MOTIVACIONES. BUENO
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Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 20:35:03
Quién dijo que solo pueden opinar sobre cine los académicos o los que escriben enredado y oscuro. El mérito de este texto es que hace reflexionar si falsas infulas de intelectualismo. Definitivamente hay comentaristas que ademas de vizcos, miopes. Espero que el autor siga poniendo aqui sus aportes, con el mismo ingenio y buen estilo
100%
:: 2010/01/12 20:26:01
Este tipo de articulos le hacen Mucho Mal al CINE. Contribuyen ala mala educación del publico. Este tipo de peliculas de trama truculenta (industrial), artificiosas, de esturcturas redondas y universos cerrados, hacen que la imagen se vuelva borrosa. La magia de la vida y la poesia de la realidad nunca podrá entrar en esos moldes jolivudenses (holywoodenses). ALFRED VIZCO.
79%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 19:50:50
Se le quedó por fuera The Others. Y algo de cine colombiano habría sido bueno, porque la Estrategia del Caracol o Golpe de Estadio tienen finales que dan en la cabeza. Este articulo no tiene grandes pretenciones pero cierto si es que me hizo pensar y fue entretenido.
79%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 19:22:51
Este tipo de articulos le hacen Mucho Mal al CINE. Contribuyen ala mala educación del publico. Este tipo de peliculas de trama truculenta (industrial), artificiosas, de esturcturas redondas y universos cerrados, hacen que la imagen se vuelva borrosa. La magia de la vida y la poesia de la realidad nunca podrá entrar en esos moldes jolivudenses (holywoodenses).
ALFRED VIZCO.
79%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 17:38:46
Ayyy sí! La de The Reader me encantó, nunca te imaginas que vaya a ser ese el final, y sí películas como la de La Lista de Schindler que hacen estremecer hasta las lágrimas y uno sale pensando qué otro final hubiera podido tener esa historia. ¡Esas películas me dieron en la cabeza!
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 17:35:52
Por cuántas películas de finales inesperados que hemos visto de algún autor, seguimos viendo sus producciones, precisamente porque sabemos que será una película que nos dará en la cabeza.
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 17:31:47
me gusta mucho cuando los finales son sorpresivos o cuando son como lo imaginaba y los presentan de manera inteligente que dejan pensando. Buen punto.
99%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 17:28:33
Jajajaja...!!! Buen título! Para que me den en la cabeza!!! Síii, para eso voy al cine !!!
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 17:27:08
¿Cuántas veces hemos salido del cine preguntándonos cómo es que no se nos había ocurrido esa solución? Muchas ocasiones las películas que vemos nos hacen reflexionar sobre los dramas cotidianos, las vivencias que tenemos o vemos en otras personas cercanas. Cine, novela, teatro, telenovelas, todo es una necesidad de ver e imaginar que podemos tener algunas de esas aventuras. Le doy casi tdas porque me gustó la forma simpática de su texto.
73%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 17:23:02
Sí, me gusta la forma en la que emite su opinión y nos hace reflexionar porque ir al cine es también una forma de enfrentarnos a los dramas que vivimos todos los días en la vida cotidiana, solo que podemos imaginar que somos protagonistas de algunas situaciones que nos gustarían vivir. Buena prosa.
95%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 06:55:37
a mi si me gustó. me hizo mirar hacia adentro sobre las razones que me llevan a ver peliculas. Por otro lado..... esto también se trataba de propuestas de opinion, verdad? pues este señor plantea cosas interesantes, presentadas de forma no complicada. hasta me hizo reir lo que no pasa con algunos textos de "expertos". todas las estrellitas viejo
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/12 04:03:15
De algunas forma intenta darme en la cabeza, pero creo le falta algo mas de argumento y fuerza al inicio del articulo.
80%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 23:40:00
No es para un concurso, parece más una nota de un blog
6%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 23:34:57
No había visto esto de la puntuación por estrellas. Esta la anexo, al comentario que hice abajo.
12%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 23:32:43
Este es otro de esos "comentarios" en los cuales uno siente que no hay argumentos sólidos y no llega a ser artículo, pues se centra en el gusto del autor. No tiene el rigor de ser una crítica concienzuda de cine. El tratamiento es demasiado casual, percibiéndose como si fuera un comentario de corredor o de cafetería.
82%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 14:18:10
este articulo me dió por la caabeza. Es un análisis bastante acertado y muy bien expuesto.
(Repito mi comentario porque en el anterior se me olvidó escoger la calificación la cual considero debe ser 100.)
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 14:15:40
este articulo me dió por la caabeza. Es un análisis bastante acertado y muy bien expuesto.
79%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 09:48:14
Me dio en la cabeza tu artículo, chévere. Quiero y espero poder leer más de este estilo. Buena suerte.
99%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/11 09:25:52
Este artículo trae a colación el tema de las dos lecturas. De verdad que a veces nos enredamos con el tema de los analisis y olvidamos primero dejarnos sorprender y juzgar la pelicula por lo que nos hizo sentir antes que por los criterios elaborados de la crítica. muy bueno, me gustó
98%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/10 21:18:21
solo repsondeme algo ya q este articulo en su genialidad abrio la brecha en mi mente de una pregunta q no me han podido responder "al estudiar cine, Se cambia la perspectiva q ya se tenia al verme peliculas?" me explico uno se vuelve mas critico y ya pierde muchas cosas como la sorpresa o la pregunta del saber como se hace esto o aquello no c ojala me la puedas contestar ya q lo q lei me recordo lo ambiguo y facinante, lo espectacular y mentiroso q es el cine.... miestras tanto la calificancion va por la mitad jajajajajaja espero q ganes
50%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/09 20:54:19
Ayyyy no!!! quería darte más estrellitas uyyyy!!! Bueno va este comentario que se une al anterior, para darte el otro 50% de estrellitas.
Peregrina
100%
Usuario no registrado.
:: 2010/01/09 20:52:30
Sí, para eso voy al cine, para que me den e la cabeza, para salir con la boca abierta y los ojos llenos buscando respuestas en el mundo en el que vivo, para tener magia en el drama diario de mi vida... Me encantó tu redacción, la forma en la que invitas a ver las obras que pones como referencia pero sobre todo la frescura de tus palabras y la amabilidad de tus frases... tal vez si los párrafos estuvieran definidos ayudaría a fluir mejor la lectura... aunque eso no le quita la belleza de fondo. Uno de tantos finales inesperados que me viene en mente: La vida de los otros (Das Leben der Anderen, título original en alemán) parece que termina y reservan una sorpresa más que de verdad hace decir: ¡Caramba, pues claro!
Gracias por tu magia,
Peregrina.
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